Cuando el maltratador utiliza a las hijas e hijos como instrumento para seguir dañando a la mujer, no estamos ante un conflicto familiar. Estamos ante una forma cruel de violencia de género contras las madres, pero también, y de forma especialmente significativa, contra los niñas y niños.
Y no hablamos sólo de la manifestación más extrema de la violencia vicaria, los asesinatos. Son miles los niñas y niños que viven en regímenes de custodia o visitas con padres maltratadores.
En efecto, a pesar de que la ley reconoce desde hace años (¡¡2015 !!) a los hijas e hijos como víctimas de la violencia de género, en la práctica se sigue priorizando el mantenimiento del contacto con el agresor en nombre de un supuesto “interés superior del menor”.
Pero cabe preguntarse: ¿desde cuándo el interés superior de una víctima consiste en seguir bajo el control de quien le daña?
Es ésta una realidad insoportable que deja secuelas intergeneracionales y destruye la salud de cientos de mujeres y sus hijas e hijos, con heridas que condicionarán, en demasiadas ocasiones, el resto de sus vidas.
8 y 9 de mayo
Teatro Municipal Ciudad de Maracena.
Calle Paraiso 14
Maracena, Granada
8 y 9 mayo 2026
